¿Cuántas veces has oído eso de “es que es artesana” cuando lo que pasa, en realidad, es que la cerveza es una birria?

Está sin fuerza.
Tiene un aroma y sabor raro. Sin espuma.
Ni tú sabes en qué estilo encaja.
Y aun así alguien dice con orgullo:
“Bueno, es que es artesana…”
Ya.
Como cuando te sientas en una silla incómoda y te dicen “es que es de diseño”.
Sí, vale. Pero hay diseño bueno… y diseño malo.
Con la cerveza pasa igual.
Y lo mejor de todo es que no necesitas un equipo de la hostia.
Es más, con un par de maltas bien elegidas puedes crear una barbaridad de cervezas distintas:
Berliner Weisse — Pilsner + Trigo (50/50)
Schwarzbier — Pilsner + malta tostada sin cáscara
Blonde Ale — Pale Ale + Caramelo ligero
Märzen, Dunkel, Bock… todas posibles con combinaciones simples de Vienna y Múnich.
El problema no es la receta, es saber cómo evitar los defectos que estropean el resultado.
De BIRRIA a BIRRA en 5 emails.
Un “gran” cervecero no es el que inventa caldos raros.
Es el que puede replicar la misma cerveza sublime una y otra vez, con carácter, aroma y sabores complejos, pero deliciosos, que encajen bien. Espuma cremosa. Incluso cuando cambian los ingredientes o los proveedores.
Pero al principio es normal fallar.
Todos pasamos por ahí:
No entiendes por qué no salen como esperabas.
Vas haciendo cambios a lo loco.
Y cada vez te alejas más de la cerveza que tenía en la cabeza.
¿Resultado?
Una botella llena de excusas.
(Cuando la birra no convence, aparece el cliché: “bah, es que es artesanal…”)
El primer paso para salir de ahí es entender qué estás haciendo mal.
Descubre los 5 defectos que te separan de una buena birra.
No voy a darte trucos, no tengo secretos. Quizás ya tengas demasiada información.
Lo que te quiero mostrar es cómo elaborar una birra que no sea una birria.
Y para eso he preparado un mini-curso gratuito de 5 días.
5 errores, 5 formas de evitarlos y 5 retos para que empieces ya.
Cada día recibirás un email corto, claro y accionable con:
Un error muy común.
Su causa.
Y cómo evitarlo en tu próxima elaboración.
Primer correo: La acidez, la mayoría de las cervezas artesanales en el mercado lo tienen y si evitamos que aparezca en nuestras birras, ya estaremos fuera del 80 % de las cervezas con este defecto.
Segundo correo: Que no te la den con queso, esta expresión sale de los bodegueros de vino que en las catas servían quesos para ocultar el defecto producido por los taninos (compuestos fenólicos que están presentes en las plantas).
Tercer correo: Resaca, cruda, guayabo, Pareto. El 80 % de los defectos en una cerveza se produce por el 20 % de tus decisiones en el proceso de elaboración.
Cuarto correo: Cómo obtener una corona de espuma, suntuosa y duradera.
Quinto correo: Premio a la cerveza con mayor sabor a mantequilla.
Sexto correo (Bonus): El olor a libro viejo.
No es teoría para ver con qué cerveza aplicar. Es práctica en acción aplicable a la cerveza que vayas a preparar (sin importar el estilo).
Para que salgas de la casilla de salida y por fin disfrutes de una cerveza limpia, con carácter y sin la excusa de que “es que es artesanal”.
Apúntate gratis al curso “De Birria a Birra”
Por cierto, soy William Gallo.
Llevo años dedicado profesionalmente a esto. Y no siempre fue así:
Al principio, todas mis recetas al elaborarlas tenían defectos o estaban desequilibradas.
Las devoluciones me hundían.
Hasta que di con la tecla gracias a mi mentor, el maestro Boris de Mesones.
Dos meses después, mis cervezas estaban en El Corte Inglés, en festivales de Murcia y Granada, y bares especializados como El Jardín del Lúpulo o Beershooter.
Y un día, Ágata Ruiz de la Prada probó una de mis cervezas en un evento de moda en Murcia.
Ahí empezó todo: de la birra local… a conquistar París.
Tú quizás no quieras llegar tan lejos.
Quizás solo quieras que tu próxima birra sepa a cerveza y tal cual como la imaginaste.
Perfecto.
Por eso he creado este mini-curso.
Para llevarte de la mano, paso a paso, y que no la cagues como la cagé yo.
Recibe gratis los 5 emails y empieza hoy.

Recibirás GRATIS un mini CURSO sobre defectos en la cerveza hecha en casa y podrás descubrir, exactamente, qué está fallando en tu proceso, si lo tuvieras… y te explico cómo corregirlo en tu próxima elaboración. No sigas perdiendo el tiempo haciendo pruebas al azar.
¿Elaboras cerveza en casa?
¿Terminan con turbiedad, sin espuma o sabores afrutados?
¿Quieres que tu birra termine como la has imaginado?
Nada más entrar aprenderás:
Los defectos por una mala limpieza y desinfección.
Los fallos que se producen por no hacer una buena maceración.
Los defectos que se producen durante la fermentación.
"Para evitar que tus birras terminen sin fuerza, sin espuma o con defectos, como por ejemplo, por la mala fermentación, hay que cambiar la perspectiva y comprender los fundamentos. Ejecutar con precisión los procesos (sin cometer fallos) es la clave para diseñar tu propia receta y que terminen como las has imaginado. Cometer errores es parte del aprendizaje, pero comprender por qué ocurrieron y cómo evitarlos la próxima vez es clave para mejorar."